PASO 2: La mezcla

Para la mezcla simplemente hay que calentar el hachís para que se ponga cada vez más blando y puedas mezclarlo con el tabaco de una manera sencilla. Para calentarlo podemos hacer muchísimos inventos, pero el más extendido es utilizar la colilla del tabaco (la de espuma) y pegar el chocolate en la punta. Le vamos dando fuego por todos lados hasta que esté lo suficientemente blando como para liarlo con el tabaco.
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