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un día cualquiera

Que no me toquen los güevos

Que no me toquen los güevos

Por el East River y el Bronx
los muchachos cantaban enseñando sus cinturas,
con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo.
Noventa mil mineros sacaban la plata de las rocas
y los niños dibujaban escaleras y perspectivas.

Pero ninguno se dormía,
ninguno quería ser el río,
ninguno amaba las hojas grandes,
ninguno la lengua azul de la playa.



Oda a Walt Whitman - Poeta en Nueva York, Federico García Lorca

 

 

Es posible el cambio, teclea esto en el Sabelotodo y te encontrarás con una sorpresa no muy agradable. Este es el título de una perla de la red, una página que debería haber sido jaqueada hace tiempo o denunciada por algún colectivo GLTB.

No recuerdo cómo llegué hasta aquí, pero sí recuerdo que buscaba algún consejo de algún profesional de la psicólogía, del magisterio o de la enseñanza secundaria para con el tratamiento normalizado de la homosexualidad y la transexualidad en el aula. Creo que es necesaria la formación de los docentes para afrontar una posible agresión de un discente a otro, por su condición o su identidad sexual.

Tal vez pulsé un enlace que jamás tendría que haber tocado, pero el resultado fue la página que cito arriba. La maravilla de la triple dobleuve es una especie de consultorio que trata de demostrar que la homosexualidad no es una identidad sexual más (sic.). Y, cómo no, es posible salir de la homosexualidad (sic.)

Según vamos entrando en sus diferentes apartados (bienvenidos, ¿qué es la homosexualidad?, ¿es posible el cambio?, ¿qué es la terapia reparativa?, etc.) y tras observar su portada en la que se cita "es posible el cambio, es posible la esperanza, es posible la solidaridad" (sic.); nos podemos ir revolcando en la mierda conceptualista que les tapa los ojos a este tipo de gentuza.

Quedémonos con frases como esta "salir del infierno de la vida homosexual y a madurar una heterosexualidad con capacidad de amor verdadero, amor de comunión y de solidaridad", o con los artículos "La homosexualidad: una neurosis sexual" o "La raíz de la homosexualidad no es sexual sino emocional".

En realidad, no dejan mucha constancia de lo "¿Qué es la terapia reparativa?" pero yo ya me imagino a ese adolescente atado en una silla de pies y manos, con un electrodo en los genitales y otro en la punta del dedo (supongo que lo pondrán en la mano izquierda para no joder la derecha) viendo imágenes de parejas homosexuales y chillando de dolor por los corrientazos que les mandan a la par.

También decirles, que a la inversa, también existe una terapia reparativa. Una solución a ese infierno del fascismo y de la irrespetuosidad: EL SUICIDIO.

¡Qué se quemen todos por dentro! Nos facilitarían mucho la vida.

 

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